Atención Temprana
Los primeros años de vida son una ventana de oportunidad única. En Sonriente Mente trabajamos con niños de 0 a 6 años que presentan algún retraso en el desarrollo, dificultades en el lenguaje, problemas motores o señales que generan preocupación, aunque todavía no haya un diagnóstico claro.
Muchas veces los padres notan que algo no va como esperaban pero no saben a quién acudir. Nuestra respuesta siempre es la misma: nunca es demasiado pronto. Cuanto antes se interviene, mayores son las posibilidades de que el niño desarrolle todo su potencial.